León XIV, en la Plaza del Cristo: «Las barreras más difíciles de derribar están en la mirada»

Rodeado por el fervor de miles de fieles, el Papa León XIV expuso su discurso principal desde la Plaza del Cristo de La Laguna, convirtiendo este emblemático rincón tinerfeño en el epicentro de su mensaje global. El Santo Padre aprovechó la profunda carga espiritual y el pasado multicultural de la ciudad para tejer un emotivo alegato en favor de la dignidad humana, la paz y los lazos que unen a los pueblos de Europa y África.

«Me ha llamado la atención lo que se dice de La Laguna, que es una ciudad sin murallas, una ciudad abierta. Quizás este detalle nos ayude a comprender que las barreras más difíciles de derribar no son siempre de piedra, a veces están en la mirada», declaró. El pontífice cerró el discurso el acto rezando junto a todas las personas que le recibieron en La Laguna.