El papa León XIV ha destacado la Basílica de la Sagrada Familia como «un signo de unidad y de concordia» durante la homilía pronunciada este miércoles en la misa celebrada en el templo, en el marco de su visita a Cataluña por el centenario de la muerte de Antoni Gaudí.
«Es un templo que nos constituye en una familia amada por el Señor, alimentada por su propia vida en la Eucaristía. Así es como la Ciudad Condal y toda Cataluña se reúnen en este templo, signo también de unidad y de concordia», afirmó el pontífice durante la ceremonia, a la que asistieron los reyes Felipe y Letizia.
La jornada culminó con la misa solemne en la Sagrada Familia, presidida por el papa desde el presbiterio, tras un recorrido en papamóvil por el Eixample barcelonés que fue recibido con aplausos por miles de fieles congregados en las calles.
Horas antes, León XIV había iniciado su desplazamiento por la ciudad desde la avenida Diagonal hasta el templo modernista, en un trayecto de poco más de un kilómetro que realizó lentamente a bordo del vehículo papal, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad y una gran expectación.
Durante su visita a Barcelona, el pontífice también se reunió con comunidades religiosas y obras sociales en el barrio del Raval, donde subrayó el valor de la convivencia. En un encuentro con un niño, afirmó: «El fútbol nos recuerda algo que no debemos olvidar: la vida no es una carrera para lucirse en solitario, sino un camino que aprendemos a recorrer juntos».
La agenda del papa incluyó además una visita al centro penitenciario Brians 1, donde lanzó un mensaje de esperanza a los internos: «En nuestra vida, el pasado no condena el futuro», y defendió que los errores no definen la identidad de las personas.
En la Abadía de Montserrat, otro de los puntos clave del viaje, agradeció a Cataluña su acogida a personas migrantes y su integración social: «Gracias a Cataluña por haber recibido a tantas personas de otros países y por la forma de integrarlas a todas en una única familia».
El pontífice también pidió en ese enclave espiritual fomentar el respeto en el debate público y en las redes sociales, encomendando su misión a la Moreneta y subrayando la necesidad de promover la paz y la justicia.