La guerra de cifras y argumentos en torno a la huelga médica en Canarias ha sumado un nuevo capítulo. El secretario general del Sindicato Médico Canario (CESM), Levy Cabrera, respondió en Despierta Canarias de Radio Marca a las declaraciones realizadas por el director del Servicio Canario de la Salud, Adasat Goya, quien aseguró en Televisión Canaria que el mayor impacto del conflicto “no es económico, sino asistencial”.
Sanidad cifra en más de 45.000 consultas suspendidas y unas 1.200 cirugías aplazadas el efecto acumulado de las jornadas de huelga celebradas hasta ahora, un escenario que el Gobierno regional valora en alrededor de cuatro millones de euros por día de movilización. Sin embargo, Cabrera cuestionó tanto la interpretación de esos datos como la actitud del Ejecutivo autonómico.
“Si realmente el impacto ha sido tan tremendo como dicen, lo lógico sería llamarnos inmediatamente a negociar”, afirmó el dirigente sindical durante su intervención radiofónica. “No es coherente alarmarse por el impacto y no mover ficha. Con los datos que han dado, mañana mismo deberían sentarse con nosotros para intentar parar esto”, añadió.
Las declaraciones llegan en un momento de máxima tensión entre el colectivo médico y la Administración sanitaria. Mientras el Gobierno insiste en los perjuicios asistenciales derivados de los paros y en el aumento de las listas de espera, los representantes de los facultativos mantienen que la solución pasa por abrir una negociación real sobre sus reivindicaciones laborales y profesionales.
El conflicto sigue abierto y los sindicatos ya han advertido de que podrían endurecer las movilizaciones si no se producen avances en las próximas semanas.
Las cifras que enfrentan a Sanidad y los médicos
* Más de 45.000 consultas suspendidas.
* Cerca de 1.200 intervenciones quirúrgicas aplazadas.
* Sanidad estima un coste de cuatro millones de euros por jornada de huelga.
* Adasat Goya sostiene que el principal daño es asistencial y afecta a los pacientes pendientes de atención.
* El CESM replica que esos datos deberían llevar al Gobierno a abrir una negociación inmediata.
* Los sindicatos mantienen sobre la mesa la posibilidad de nuevas movilizaciones e incluso de endurecer el calendario de protestas.
