La dimisión de Victoria Galván como directora de la Casa-Museo Pérez Galdós ha abierto una controversia en el área de Cultura del Cabildo de Gran Canaria. La hasta ahora responsable del centro vincula su salida al trato recibido por parte de un superior directo, al que atribuye un presunto abuso de poder.
El presidente del Cabildo, Antonio Morales, y la consejera de Cultura, Guacimara Medina, sostienen que no consta en la administración una denuncia registrada formalmente por estos hechos. Ambos diferencian la carta de renuncia presentada ante Recursos Humanos de una denuncia por los cauces administrativos correspondientes.
«No hay denuncia formal», ha señalado Morales al responder a las acusaciones de la exdirectora. La posición del gobierno insular sitúa así el foco en la ausencia de ese trámite, mientras Galván sostiene que el trato recibido motivó su decisión de abandonar el cargo.
La salida de Galván pone fin a una etapa de más de una década al frente del espacio dedicado a conservar, investigar y divulgar el legado de Benito Pérez Galdós.
La controversia enfrenta la explicación ofrecida por la exdirectora sobre su renuncia y la respuesta de los responsables insulares, que insisten en que no existe una denuncia formal más allá del escrito con el que comunicó su marcha.
