Los médicos canarios han decidido dejar de realizar peonadas, jornadas extraordinarias y actividad voluntaria de tarde, una medida que endurece el conflicto con el Servicio Canario de la Salud (SCS) y amenaza con aumentar aún más las listas de espera. Los facultativos sostienen que no seguirán compensando con horas extra las carencias estructurales del sistema mientras no haya avances en sus reivindicaciones laborales y profesionales.
La decisión llega en un contexto especialmente delicado para la sanidad pública. Según datos del propio SCS, la huelga médica ha provocado ya la suspensión de más de 45.000 citas, además de la reprogramación o cancelación de unas 1.200 intervenciones quirúrgicas y miles de pruebas diagnósticas. Los sindicatos mantienen además convocados nuevos paros para los días 22 y 23 de junio, mientras las negociaciones continúan sin acuerdo. El fin de las peonadas supone la desaparición de una de las principales herramientas utilizadas hasta ahora para aliviar la presión asistencial y reducir los tiempos de espera en Canarias.