El Ministerio del Interior afronta una fuerte polémica después de conocerse la existencia de un documento interno en el que periodistas que informan sobre la actividad del departamento aparecen identificados y acompañados de valoraciones sobre su orientación ideológica, su posición política o su grado de afinidad con el Gobierno.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha confirmado la existencia del documento y ha defendido que se trata exclusivamente de una herramienta interna de la Oficina de Comunicación.
«Es una manera para conocer y saber lo que se dice de la actuación y la actividad del Ministerio», explicó Marlaska, quien aseguró que, según la información que le ha sido trasladada, el documento «no tiene ningún otro objetivo o finalidad».
El ministro insistió en que se trata «simplemente» de un documento de trabajo interno destinado a conocer lo que publican los medios y desarrollar a partir de ahí la estrategia de comunicación del departamento y trasladar el mensaje del Ministerio.
Pero la controversia está precisamente en el contenido. El dosier no se limita a recopilar nombres, medios o áreas de especialización. Incluye apreciaciones sobre periodistas en función de su supuesto perfil ideológico y de su relación con el Ejecutivo, con referencias a si son más o menos próximos al PSOE, conservadores, críticos con Pedro Sánchez o favorables a determinadas posiciones gubernamentales.
Interior sostiene que el documento es de consumo exclusivamente interno y niega que haya servido para perjudicar, discriminar o limitar el acceso de ningún profesional a la información.
Las explicaciones no han apagado la polémica. Organizaciones representativas de periodistas han cuestionado duramente que una administración pública clasifique ideológicamente a profesionales de la información.
La discusión ya no se centra únicamente en para qué se utilizaba el documento, sino en una pregunta mucho más incómoda para Interior: por qué un ministerio necesita saber si un periodista es favorable, contrario o ideológicamente próximo al Gobierno para desarrollar su política de comunicación.
