El Gobierno de Canarias ha aprobado un diagnóstico inédito sobre el estado de los servicios sociales, un informe que servirá de base para futuras reformas del sistema. El estudio revela que el 30 % de la población ha tenido algún contacto con los servicios sociales y que el 20 % ha sido usuaria directa. La valoración general es positiva, con una nota media de 6,56 entre quienes los utilizan, frente al 5,8 de quienes no han recurrido a ellos. Además, el 89 % de las personas atendidas valora favorablemente el servicio y los niveles de satisfacción superan el 90 %.
Pese a estos datos, el informe detecta importantes carencias. Solo el 21,4 % de la población conoce la ley de servicios sociales y apenas el 8,7 % sabe qué prestaciones existen. También se señalan problemas como la falta de personal, la burocracia y los tiempos de espera.
El documento advierte además de nuevas necesidades sociales, como la atención a la salud mental, las adicciones o la soledad no deseada, así como barreras de acceso relacionadas con la brecha digital o dificultades físicas.
En el plano económico, el diagnóstico confirma que el sistema sufre una infrafinanciación estructural, con una carga importante para los municipios. En conjunto, concluye que, aunque el servicio funciona y está bien valorado, es necesario reforzarlo para garantizar plenamente los derechos sociales.