Según un informe electoral elaborado por LA GACETA DE CANARIAS, el PSOE volvería a ser la fuerza más votada en las elecciones a la alcaldía del municipio de San Cristóbal de La laguna, en 2027, aunque, de nuevo, sin alcanzar la mayoría, lo que obligaría a volver a buscar pactos para gobernar.
La encuesta, realizada a mediados de abril sobre una muestra de 800 personas, sitúa al PSOE, liderado por Luis Yeray Gutiérrez, en una horquilla de entre el 30 % y el 33 % de los votos, lo que se traduciría en 11 concejales. Por detrás, Francisco Hernández (Coalición Canaria) obtendría entre el 26 % y el 29 % y 9 ediles, consolidándose como principal alternativa.
El bloque de la derecha completaría su representación con el Partido Popular, encabezado, a priori, por Pedro Suárez, que, a falta de postularse oficialmente como candidato a presidir el consistorio lagunero, lograría entre 4 concejales, mientras que Vox sumaría 2 y otras formaciones locales se repartirían el concejal restante.
Con una mayoría absoluta fijada en 14 ediles, los resultados dibujan un equilibrio ajustado. La suma de CC y PP se quedaría en 13 concejales, a uno del gobierno, lo que convierte a Vox en actor decisivo para una alternativa, ya que su apoyo permitiría alcanzar los 15 ediles. En el otro bloque, el PSOE dependería de apoyos externos para mantener la alcaldía, sin garantías claras de estabilidad.
Con respecto a las últimas elecciones, las de 2023, los socialistas acusarían un leve desgaste vinculado al contexto nacional, mientras que Coalición Canaria crece, aunque por debajo de las expectativas iniciales. El PP registra una mejora progresiva y Vox mantiene posiciones estables.
En cuanto al liderazgo, Gutiérrez sigue siendo el candidato más conocido y ponderado por sus vecinos, con una valoración que oscila entre el 5,8 y el 6,1, aunque con menor ventaja que en anteriores mediciones. Hernández se sitúa en una franja intermedia (5,2–5,6), consolidando su perfil, mientras que Suárez presenta un nivel de reconocimiento más bajo, lo que frena su crecimiento.
El estudio concluye que el municipio entra en una fase de “equilibrio inestable”, donde el resultado final dependerá de la capacidad de los partidos para tejer alianzas. En este contexto, factores como el voto joven, el comportamiento en los distritos urbanos y el peso del voto útil en bloques serán determinantes para decidir la alcaldía.