El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, volvió a cerrar este martes la puerta a una dimisión inmediata por el caso del ex Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Nacional y aseguró que solo dejará el cargo si la propia víctima considera que él le ha fallado. En su intervención en la sesión de control, reiteró que tuvo conocimiento de la denuncia el día anterior y que actuó en cuanto supo de los hechos.
Marlaska elevó el tono frente a la oposición y lanzó un reto directo desde el hemiciclo, instándola a que las acusaciones de encubrimiento que formulan en sede parlamentaria las repitan “fuera del Congreso”, en referencia a la protección que otorga la inviolabilidad parlamentaria. El ministro negó haber tapado el caso y defendió su gestión, mientras la oposición mantiene la presión política y cuestiona la credibilidad de su versión, avivando una de las mayores polémicas de la legislatura en el ámbito de Interior.