La borrasca Therese deja ya una factura provisional superior a los 35 millones de euros en Canarias, una cifra que sigue creciendo a medida que avanzan las evaluaciones en todas las islas. Tenerife concentra el mayor impacto con 17,7 millones en daños, mientras que Gran Canaria ronda los 8 millones tras uno de los episodios de lluvias más intensos de los últimos años. A ello se suman más de 10 millones en infraestructuras educativas afectadas en el conjunto del Archipiélago.
El temporal ha dejado un reguero de incidencias: carreteras colapsadas, desprendimientos, viviendas anegadas y daños en redes públicas que obligan ahora a una reconstrucción urgente. Cabildos y ayuntamientos trabajan contrarreloj para cuantificar pérdidas y activar ayudas.
El dato, sin embargo, está lejos de ser definitivo. Islas como La Palma, La Gomera o El Hierro siguen cerrando balances, por lo que la factura final de Therese apunta a aumentar en los próximos días, consolidando uno de los temporales más costosos de la última década en Canarias.