Cáritas Diocesana de Tenerife advirtió este martes de que la pobreza y la exclusión social continúan consolidándose como problemas estructurales en la provincia, a pesar de la ligera mejora registrada en las condiciones de vida de parte de la población gracias a medidas como el ingreso mínimo vital, el bono social o la subida del salario mínimo.
La entidad presentó su Memoria Institucional 2025 en un acto celebrado en el Seminario de La Laguna, con la participación del obispo nivariense, Eloy Alberto Santiago, el director de Cáritas Tenerife, Juan Rognoni, y la nueva subdirectora de la organización, Olga Hernández.
Según los datos dados a conocer, Cáritas atendió durante 2025 a 3.625 hogares y 12.466 personas en la diócesis nivariense, entre ellas 2.250 menores de edad, a través de sus distintos programas y de los 17 arciprestazgos en los que desarrolla su actividad.
Aunque la cifra representa un descenso del 16,5 % respecto al año anterior, la organización considera que los datos siguen evidenciando la persistencia de la exclusión social en Canarias, especialmente por las dificultades de acceso a la vivienda y la precariedad laboral.
La memoria también refleja que muchas de las personas atendidas llevan más de dos años recurriendo a los servicios de la entidad, una tendencia que Cáritas prevé que continúe a lo largo de 2026.
“La precariedad se ha normalizado y deja a muchas personas a un paso de caer en la exclusión. Esta memoria muestra que el crecimiento económico no se ha traducido en cohesión social y que la vulnerabilidad se alarga en el tiempo”, afirmó Juan Rognoni durante la presentación.
El director de la entidad reclamó además medidas políticas estables y sostenidas en el tiempo para afrontar problemas estructurales del Archipiélago, entre ellos el acceso a una vivienda digna.
Precisamente, el área de Vivienda e Inclusión Social fue una de las que registró mayor actividad durante el último año. Cáritas acompañó en este ámbito a 3.522 personas, un 5 % más que en el ejercicio anterior.
De ellas, 215 fueron atendidas en alguno de los ocho recursos alojativos para personas sin hogar gestionados por la organización en Tenerife y La Palma, donde se ofrece cobertura básica, apoyo psicosocial y acompañamiento orientado a mejorar la empleabilidad.
Entre las personas atendidas en estos recursos figuraban 27 familias monomarentales, integradas por mujeres solas con hijos menores a su cargo.
La organización también alertó del incremento continuado de las personas sin hogar atendidas por las Unidades Móviles de Atención en Calle (UMAC). Durante 2025, estos dispositivos acompañaron a 1.376 personas en situación de sinhogarismo en Tenerife y La Palma, una cifra que supone un aumento del 70 % respecto a hace cinco años.
En su análisis, Cáritas insiste en que factores como la escasez de vivienda, el aumento del coste de la vida, los salarios insuficientes y la soledad no deseada siguen configurando un escenario de creciente desigualdad social en Canarias.
