La consejera de Hacienda y Relaciones con la Unión Europea del Gobierno de Canarias, Matilde Asián, dejó este martes uno de los mensajes más claros del debate parlamentario sobre las cuentas públicas: el dinero de los canarios debe destinarse a mejorar la vida de los ciudadanos y no permanecer inmovilizado en las entidades financieras.
Durante su intervención, Asián defendió la decisión del Ejecutivo regional de utilizar el superávit y los remanentes para reforzar los servicios públicos y atender las principales necesidades del Archipiélago, aunque ello suponga sobrepasar la regla de gasto. A su juicio, no tiene sentido mantener miles de millones de euros sin utilizar mientras existen demandas urgentes en sanidad, educación, vivienda, la reconstrucción de La Palma o la atención a los menores migrantes.
La consejera reprochó al PSOE y a Nueva Canarias su oposición a esta estrategia y aseguró que resulta difícil explicar a la ciudadanía que unos recursos generados gracias a una gestión económica responsable acaben beneficiando a las entidades financieras en lugar de revertir directamente en quienes los han financiado con sus impuestos.
“El superávit debe estar en los ciudadanos, no en los bancos”, resumió una filosofía que, según defendió, busca poner el dinero público donde realmente hace falta: en mejores hospitales, colegios, carreteras, políticas sociales y servicios esenciales.
Asián recordó que Canarias mantiene una situación financiera sólida y que precisamente esa solvencia permite plantear un uso más útil de los recursos disponibles. En su opinión, la estabilidad presupuestaria no puede convertirse en un obstáculo para responder a las necesidades reales de la población cuando existen fondos suficientes para hacerlo.
Con un mensaje directo, alejado de tecnicismos económicos, la titular de Hacienda defendió que el ahorro público solo tiene sentido cuando se transforma en inversión para mejorar la calidad de vida de los canarios, y no cuando permanece bloqueado en las cuentas de los bancos.