La consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, Esther Monzón, ha salido al paso de las denuncias planteadas por médicos residentes sobre el funcionamiento de las Urgencias del Hospital Universitario de Canarias (HUC) y ha rechazado que los MIR estén realizando guardias sin la supervisión adecuada.
La polémica se arrastra desde hace meses y ha vuelto a cobrar fuerza después de que la Asociación MIR España elevara el caso al Ministerio de Sanidad y solicitara una auditoría docente externa sobre la formación que reciben los residentes en el centro hospitalario tinerfeño.
Los MIR han denunciado una elevada presión asistencial, problemas de tutorización y situaciones en las que, según sus testimonios, habrían tenido que asumir atención de pacientes complejos sin contar con una supervisión efectiva de médicos especialistas. También cuestionan que los residentes puedan estar siendo utilizados como una pieza estructural para sostener el funcionamiento ordinario de las Urgencias.
Otro de los puntos más controvertidos de la denuncia afecta a la composición de la plantilla del servicio. MIR España ha puesto el foco en la presencia de numerosos médicos de Urgencias sin especialidad reconocida y en si estos profesionales pueden ejercer funciones de supervisión docente sobre los residentes.
Desde Sanidad, sin embargo, Monzón rechaza la imagen que trasladan los denunciantes. La consejera sostiene que los MIR no trabajan solos y que durante las guardias existe cobertura de médicos pertenecientes tanto al propio servicio de Urgencias como a las diferentes especialidades del hospital.
Monzón ha defendido además el refuerzo realizado en el HUC y asegura que la plantilla de Urgencias se ha incrementado en los últimos años, negando así que exista una situación de desprotección de los médicos residentes.
La controversia ha superado ya el ámbito interno del hospital. MIR España ha pedido al Ministerio de Sanidad que revise las condiciones docentes, las acreditaciones y el sistema de supervisión del HUC, reclamando una investigación externa que determine si se están cumpliendo correctamente las obligaciones de formación y tutela de los residentes.
El enfrentamiento de versiones queda ahora claramente planteado: mientras los MIR denuncian sobrecarga, falta de supervisión suficiente y posibles irregularidades en su formación, la Consejería de Sanidad y la dirección del HUC defienden que existe supervisión médica, cobertura especializada y cumplimiento de la normativa docente.
La decisión del Ministerio sobre la petición de auditoría puede convertirse ahora en el siguiente capítulo de una polémica que mantiene enfrentados a los residentes y a la administración sanitaria canaria.
