Más de 150 profesionales de distintas administraciones y entidades participaron este miércoles en un simulacro de incendio forestal en Moya (Gran Canaria), un ejercicio que sirvió para evaluar la coordinación y la capacidad de respuesta ante emergencias de gran magnitud.
El operativo, que se prolongó durante más de tres horas, simuló un incendio de nivel 2, lo que implicó el traspaso de competencias desde el Cabildo de Gran Canaria al Gobierno autonómico, en el marco del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Incendios Forestales (INFOCA).
El director general de Emergencias, Fernando Figuereo, subrayó que “el objetivo del simulacro es seguir engrasando la coordinación entre instituciones, potenciar la operatividad de todos los medios disponibles y, sobre todo, llegar a la población para que sepa actuar frente a un incendio”, destacando además la implicación de alumnado de varios centros educativos.
Durante el ejercicio, se recrearon distintas fases de evolución del fuego. La alerta inicial se recibió a las 09:30 horas tras un supuesto accidente de tráfico que originó un conato en las inmediaciones de El Pagador. A partir de ahí, el incendio fue ganando intensidad debido a cambios simulados en las condiciones meteorológicas, como el aumento del viento, que favoreció la propagación de las llamas y la aparición de focos secundarios.
En el momento más crítico, el fuego alcanzó varios frentes fuera de capacidad de extinción, lo que obligó a ampliar el despliegue de medios y a activar recursos adicionales, incluyendo unidades especializadas. Posteriormente, una mejora ficticia del clima permitió controlar la situación hasta dar por finalizado el simulacro.
El operativo incluyó el envío de avisos a la población mediante el sistema ES-Alert, con órdenes de evacuación y confinamiento. En concreto, se evacuó a vecinos de La Cordillera y se confinó a más de 300 personas en distintas zonas del municipio, además de alumnado de cuatro centros educativos y usuarios de instalaciones públicas.
En total, unos 600 estudiantes participaron en el ejercicio, practicando protocolos de actuación y recibiendo formación sobre incendios forestales, en una iniciativa que busca reforzar la prevención desde edades tempranas.
El consejero de Medio Ambiente del Cabildo, Raúl García Brink, valoró la elección del municipio al señalar que “la selección del municipio es muy acertada puesto que posee zonas de interfaz urbano forestal, donde las personas se podrían ver afectadas”.
Por su parte, el alcalde de Moya, Raúl Afonso, advirtió de las condiciones de riesgo tras las lluvias invernales: “el simulacro no solo viene muy bien al municipio, sino a toda la isla, porque hemos pasado un invierno con muchísima lluvia, así que vamos a tener un verano complicado con tanta hierba y monte bajo”.
El ejercicio contó con la participación de efectivos autonómicos, insulares y locales, así como de la Guardia Civil, Cruz Roja y colegios profesionales, incluyendo medios terrestres y aéreos, en un despliegue coordinado para mejorar la respuesta ante posibles incendios reales.