Noche de tensión en Tenerife y el puerto de Granadilla por el barco del hantavirus: el choque entre Fernando Clavijo y el Gobierno español y la opacidad del operativo estatal

Accfipress

Tenerife vivió este sábado una de las noches de mayor tensión política, sanitaria y operativa de los últimos años. La llegada del MV Hondius al puerto de Granadilla terminó provocando un enfrentamiento abierto entre el Gobierno de Canarias y el Estado en medio de acusaciones cruzadas, cambios de criterio y una creciente preocupación social por el brote de hantavirus detectado en el crucero.

Al cierre de esta edición, a las 02.00 horas de la madrugada, el barco todavía no había llegado a aguas próximas a Granadilla y todo el dispositivo permanecía pendiente de la arribada definitiva del buque. Sobre el terreno seguía desplegado un amplio operativo dirigido por la Unidad Militar de Emergencias (UME), con presencia de Guardia Civil, Protección Civil, Policía Portuaria, Autoridad Portuaria, servicios sanitarios y distintos recursos logísticos preparados para intervenir en cualquier escenario.

La crisis ha terminado convirtiéndose en un choque institucional de enorme dimensión entre el Ejecutivo autonómico presidido por Fernando Clavijo y el Gobierno español. El presidente canario denuncia “opacidad” en el operativo estatal y considera que Canarias no ha recibido toda la información necesaria sobre las decisiones tomadas durante las últimas horas.

Según las primeras previsiones trasladadas al Gobierno autonómico, el MV Hondius debía llegar durante la madrugada de este sábado, realizar las operaciones sanitarias necesarias y abandonar Canarias durante la tarde del domingo. Sin embargo, el Ejecutivo central cambió posteriormente el planteamiento y comunicó que el barco permanecerá finalmente hasta el lunes a las 19.00 horas.

Ese giro alteró completamente el ambiente de las reuniones mantenidas entre ambas administraciones durante la tarde. Fuentes presentes en esos encuentros aseguran que el tono era cordial hasta aproximadamente las cinco de la tarde, cuando comenzaron a producirse modificaciones importantes en el planteamiento estatal sobre el operativo y el tiempo de estancia del barco en Tenerife.

La implicación directa de la ministra de Sanidad y del ministro del Interior elevó todavía más la tensión política alrededor del caso. Desde Canarias se interpreta que el Gobierno español tomó el control total del operativo apoyándose en las competencias estatales sobre puertos, navegación y seguridad marítima.

Mientras tanto, el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, endureció todavía más el enfrentamiento al acusar públicamente a Clavijo de estar “buscando votos” con sus declaraciones sobre el MV Hondius. Padilla defendió además los informes técnicos manejados por el Gobierno central y aseguró que el riesgo sanitario para la población es “muy bajo”.

Esos informes han sido rebatidos desde el Gobierno de Canarias, donde consideran que siguen existiendo interrogantes importantes sobre la gestión del barco y las consecuencias de prolongar durante más tiempo su estancia en el entorno portuario de Granadilla.

Uno de los principales temores del Ejecutivo autonómico tiene relación directa con la propia naturaleza del hantavirus. Aunque los expertos sanitarios insisten en que el contagio entre personas es muy limitado y poco frecuente, en Canarias preocupa especialmente la posible presencia de roedores a bordo del crucero, al tratarse históricamente de animales asociados a la propagación del virus.

Fuentes del entorno autonómico consideran que, si alguno de esos animales abandonara el barco durante su estancia en Tenerife, el control posterior sería extremadamente complejo. Ese escenario es precisamente el que más inquietud ha generado en las últimas horas dentro del Gobierno regional y en distintos ámbitos técnicos y políticos del Archipiélago.

Desde Madrid, sin embargo, se insiste en que el operativo cumple todos los protocolos nacionales e internacionales y que la última palabra corresponde jurídicamente al Estado. El Ministerio de Transportes y las autoridades estatales sostienen que el barco debe fondear y permanecer bajo supervisión mientras se completan todas las actuaciones previstas.

La tensión social también ha ido creciendo conforme avanzaba la noche. Granadilla se convirtió en el centro de todas las miradas mientras aumentaban las preguntas sobre la gestión del operativo, el tiempo de permanencia del barco y el verdadero alcance sanitario del caso.

Con el MV Hondius todavía pendiente de llegada al cierre de esta edición, Canarias afronta horas decisivas en una crisis que ya mezcla emergencia sanitaria, seguridad portuaria, presión social y un enfrentamiento político cada vez más duro entre el Gobierno autonómico y el Ejecutivo español.

Así cambió todo desde las 17.00 horas

17.00 horas | Reuniones cordiales
Gobierno de Canarias y Ejecutivo central mantienen reuniones técnicas y políticas con un ambiente inicialmente tranquilo. El planteamiento sigue siendo que el barco permanezca pocas horas en Tenerife.

18.30 horas | Cambio de criterio
El Gobierno español comunica que el MV Hondius no abandonará Canarias el domingo, sino el lunes a las 19.00 horas. En el Ejecutivo autonómico crece el malestar.

19.00 horas | Entra en escena el operativo estatal
La UME, Guardia Civil, Protección Civil, Policía Portuaria y Autoridad Portuaria intensifican el despliegue en Granadilla ante la llegada prevista del barco.

20.30 horas | Choque político total
El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, acusa a Clavijo de “buscar votos” con sus críticas al operativo.

21.00 horas | Canarias rebate los informes
El Gobierno autonómico cuestiona los informes estatales y reclama más información sobre los riesgos y el tiempo de permanencia del barco.

23.30 horas | Crece la preocupación sanitaria
En Canarias aumenta el temor a la posible presencia de roedores en el buque y a un escenario difícil de controlar si alguno accediera a tierra.

02.00 horas | El barco sigue sin llegar
Al cierre de esta edición, el MV Hondius todavía no había arribado a Granadilla y el operativo continuaba completamente activado.