El expresidente de Estados Unidos Barack Obama ha reaparecido en la escena pública con duras críticas al actual liderazgo de la Casa Blanca, calificando de “circo” el estilo de gobierno del presidente Donald Trump. Las declaraciones, difundidas por medios estadounidenses y latinoamericanos, suponen uno de los pronunciamientos más contundentes del exmandatario desde que Trump regresó al centro del poder político.
Obama denunció que la política estadounidense se ha transformado en un espectáculo permanente, marcado por la provocación, la confrontación y la pérdida de respeto institucional. A su juicio, esta deriva no solo degrada el debate público, sino que debilita los pilares democráticos y la confianza de los ciudadanos en las instituciones.
El expresidente también expresó su preocupación por el tono del discurso político y el uso de la polarización como herramienta de gobierno, advirtiendo de las consecuencias a largo plazo para la cohesión social del país. Sus palabras llegan en un momento de alta tensión política en Estados Unidos y reabren el choque entre dos visiones radicalmente opuestas del ejercicio del poder.