El Gobierno central había destinado más de ocho millones de euros a una plataforma concebida para integrar información, detectar riesgos y generar alertas ante situaciones graves, pero el sistema todavía no estaba plenamente operativo cuando estalló la crisis migratoria de Ceuta a finales de julio de 2026.
La herramienta, denominada Plataforma de Inteligencia de Datos del Sistema de Seguridad Nacional, fue impulsada para mejorar la capacidad de respuesta del Estado ante escenarios complejos. Entre sus funciones figuraban el cruce de grandes volúmenes de información, la elaboración de indicadores, el análisis predictivo y la generación de alertas para facilitar la toma de decisiones.
La primera fase del proyecto fue adjudicada en 2024 por algo más de siete millones de euros sin impuestos, una cifra que supera los 8,5 millones con IVA. Inicialmente se había previsto culminar esa primera fase en noviembre de 2025.
Sin embargo, meses después el propio Departamento de Seguridad Nacional reconocía que la plataforma todavía no estaba plenamente operativa y situaba su puesta en funcionamiento completa para finales de 2026.
La plataforma había sido diseñada precisamente para integrar ese tipo de datos y transformarlos en alertas y escenarios de riesgo. Pero cuando Ceuta terminó desbordada, la herramienta millonaria seguía pendiente de culminación.
