El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha restado importancia a las informaciones que apuntan a una posible expulsión de España de la OTAN tras la filtración de un supuesto correo del Pentágono. Desde Nicosia, donde participa en el Consejo Europeo, el jefe del Ejecutivo ha asegurado que su Gobierno “no trabaja sobre e-mails”, sino sobre comunicaciones oficiales y posicionamientos formales de Estados Unidos.
Sánchez ha tratado así de calmar la inquietud generada por estas revelaciones, que vinculaban la hipotética medida con la negativa de España a colaborar con la administración de Donald Trump en un escenario de tensión internacional con Irán. El Ejecutivo insiste en que no existe ninguna comunicación oficial que respalde ese planteamiento y rebaja el alcance de la polémica.