Pedro Suárez aboga por «demoler» el silo en el Puerto de Santa Cruz: «Hay que actuar»

El presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, Pedro Suárez, abordó en Despierta Canarias el debate abierto sobre el futuro del silo portuario de la capital, una infraestructura histórica cuya demolición ha estado sobre la mesa, pero que actualmente se encuentra en un punto de inflexión tras su protección patrimonial.

Durante la entrevista, Suárez explicó que la intención del puerto ha sido “luchar por demoler el silo”, aunque matizó que se trata de un proceso complejo que debe compatibilizarse con la conservación del patrimonio. En este sentido, señaló que la instalación ha sido declarada Bien de Interés Cultural (BIC), lo que obliga a replantear cualquier actuación sobre el edificio y a buscar alternativas que permitan mantenerlo en uso.

Este cambio de escenario no es menor. El silo, construido en 1965 y en desuso desde hace décadas, es el único de tipología portuaria que queda en pie en España, lo que ha motivado la intervención del Ministerio de Cultura para protegerlo . La incoación del expediente como BIC bloquea legalmente su demolición mientras se resuelve su valor patrimonial .

La Autoridad Portuaria había llegado a plantear su derribo para liberar espacio en una zona estratégica del puerto, en pleno proceso de reorganización logística. Sin embargo, la presión institucional y social —con peticiones del Cabildo, el Gobierno de Canarias y el Colegio de Arquitectos— ha reabierto el debate sobre su conservación y posible reutilización .

En este contexto, Suárez apuntó a una vía intermedia: respetar el valor histórico del silo, pero manteniéndolo operativo o integrándolo en el desarrollo del puerto. Una postura que refleja el equilibrio entre la necesidad de modernizar las infraestructuras portuarias y la obligación de preservar un elemento singular del patrimonio industrial de Tenerife.

Así, el futuro del silo sigue sin una decisión definitiva, convertido en uno de los grandes debates urbanísticos y patrimoniales de Santa Cruz, donde se enfrentan dos visiones: la transformación del espacio portuario y la conservación de un símbolo histórico de la isla.