Pedro Suárez desmonta la polémica: «Canarias no estaba en la ruta inicial del MV Hondius»

El presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, Pedro Suárez, explicó en Despierta Canarias cómo se gestionó la llegada del crucero afectado por el caso de hantavirus a Tenerife, asegurando que la isla no figuraba inicialmente dentro de la ruta prevista del buque. Suárez detalló que el destino original del barco era regresar a Ushuaia y aclaró que fue el consignatario del armador quien solicitó formalmente el atraque en Canarias días después de iniciarse la crisis sanitaria. Además, defendió la actuación técnica y operativa desarrollada en el puerto de Granadilla, destacando que las decisiones tomadas respondieron exclusivamente a criterios de seguridad marítima, sanitarios y meteorológicos.

Crucero: «En 2024 Sanidad Exterior ya había preparado un simulacro parecido al que nos enfrentamos. Finalmente se decidió que fuera Tenerife la que recibiera el crucero. La ruta del crucero era otra, no venía a Canarias, creo que ni siquiera iba a Cabo Verde. No estaba dentro de nuestro programa».

Destino: «El destino del crucero era el punto de origen, Ushuaia. No es cierto que Gran Canaria se negara a que el barco llegara allí. El procedimiento es que un consignatario, que es el representante del armador, nos solicite un atraque. Y eso ocurrió el miércoles o el jueves por la mañana. Ahí es donde tuvimos constancia».

Actitud ante esta situación: «Mi carácter es bastante más conciliador de lo normal. Me pareció oportuno bajar un poco el suflé».

Atracar: «Estábamos esperando la evacuación del último tripulante para que el capitán del barco diera la orden de levar anclas y zarpar y ocurrió un fenómeno poco usual en el puerto de Granadilla, que el viento soplara de sur, por lo que entraba por la bocana y se empezó a rizar la mar. No tenía sentido que hubiese riesgo de que se cayera algún pasajero, por eso se tomó la decisión de atracar».

Mejor solución: «Yo creo que se optó por la mejor solución, se dejó trabajar a los técnicos que son los que entienden de esto. La jefa de Sanidad Exterior y el capitán marítimo han sido los verdaderos protagonistas de que esto haya llegado a buen puerto».

Confinamiento para los afectados: «En el caso de que algún pasajero hubiese dado positivo en el barco o en el momento del desembarco, habría que haberlo aislado en ese momento y se hubiesen tenido que quedar en Tenerife».

Decisiones: «Cuando se iba a tomar la decisión de qué íbamos a hacer ya entró el escrito de la Marina Mercante. La decisión que había que tomar era si el crucero atracaba o fondeaba. Lo único que asume la Marina Mercante es la autorización».