La internacional española Esther González, campeona del mundo con la selección en 2023, se encuentra en el centro de una fuerte polémica después de que hayan desaparecido de sus redes sociales numerosas fotografías en las que aparecía junto a su mujer y su hijo, coincidiendo con su fichaje por el Al Qadsiah de Arabia Saudí.
La delantera, de 33 años, fue anunciada esta semana como nueva futbolista del conjunto saudí después de poner fin a su etapa en el Gotham FC de Estados Unidos. González ha firmado hasta 2027, con opción de prolongar su contrato una temporada más, convirtiéndose en uno de los grandes nombres que desembarcan en una liga femenina saudí que busca aumentar su proyección internacional.
Sin embargo, el fichaje ha quedado rápidamente eclipsado por lo ocurrido en sus perfiles sociales. Diferentes medios y usuarios han constatado la desaparición o archivo de publicaciones en las que aparecía junto a su esposa, Estefanía Cruz, y su hijo. Una decisión que ha provocado un intenso debate y numerosas críticas en las redes sociales.
El asunto adquiere especial relevancia por el país elegido para continuar su carrera. En Arabia Saudí las relaciones entre personas del mismo sexo están prohibidas, una realidad que ha llevado a numerosos usuarios a interpretar la desaparición de las fotografías como una decisión relacionada con su nueva etapa profesional.
No obstante, Esther González no ha explicado públicamente que ese sea el motivo, por lo que no existe confirmación de que la retirada de las imágenes responda a una exigencia de su nuevo club o de las autoridades saudíes.
La controversia llega además pocas semanas después de que González pusiera fin de mutuo acuerdo a su contrato con el Gotham. El club estadounidense señaló entonces que la futbolista regresaba a España por asuntos personales y para poder pasar más tiempo con su familia. Poco después se confirmó su incorporación al fútbol saudí.
Esther González llega al Al Qadsiah con uno de los currículos más importantes del fútbol femenino español. Ha militado, entre otros equipos, en Atlético de Madrid, Real Madrid y Gotham FC y ha sido una pieza destacada de la selección española, con la que conquistó el Mundial de 2023 y la Liga de Naciones.
Su incorporación forma parte de la apuesta del fútbol saudí por atraer a figuras internacionales y potenciar también su competición femenina. Una estrategia que en los últimos años ha situado al país en el centro del mercado deportivo mundial.
Pero, al menos en las primeras horas posteriores a su llegada, el terreno deportivo ha quedado en segundo plano. La desaparición de las imágenes familiares de Esther González ha convertido su fichaje en objeto de controversia y ha reabierto el debate sobre la llegada de grandes figuras del deporte a Arabia Saudí y el contraste entre la realidad social del país y los derechos LGTBI.
