El consejero de Educación del Gobierno de Canarias, Poli Suárez, encara el inicio del nuevo curso con resultados encima de la mesa. El Plan de Choque de Infraestructuras Educativas del sur de Tenerife 2024-2031 alcanza ya 18 actuaciones finalizadas de las 29 programadas, mientras otras ocho continúan avanzando y dos nuevas intervenciones se incorporan a la planificación.
El programa moviliza más de 82 millones de euros y pretende dar respuesta a uno de los grandes problemas educativos del sur de Tenerife: el fuerte crecimiento de la población y la necesidad de aumentar las plazas escolares y modernizar unas infraestructuras sometidas durante años a una enorme presión.
Entre las principales novedades para 2026 figura la construcción de un nuevo Centro de Educación Especial en Las Chafiras, además de la ampliación del CEIP Llano de las Naciones, en San Miguel de Abona. A estas actuaciones se suman proyectos en Granadilla de Abona, Adeje, Arona, Fasnia, Vilaflor de Chasna y Candelaria.
El balance permite a Suárez afrontar un arranque fuerte del curso político y educativo, con una planificación que combina obras ya terminadas, centros actualmente en ejecución y nuevos proyectos destinados a incrementar la capacidad del sistema.
Entre las actuaciones que continúan avanzando destaca la ampliación del CEIP Punta Larga, en Candelaria, además de los nuevos centros de Educación Obligatoria de Abades, en Arico, y San Isidro, en Granadilla de Abona. También permanecen previstas ampliaciones en Güímar y Santiago del Teide.
La hoja de ruta de Educación pasa ahora por mantener el ritmo inversor y adaptar cada año la planificación a la evolución de la escolarización. El objetivo es que el crecimiento demográfico del sur de Tenerife deje de ir varios pasos por delante de sus colegios e institutos.
Más de 82 millones para transformar la red educativa
El Plan de Choque supera los 82 millones de euros y combina financiación propia del Gobierno de Canarias, fondos europeos y colaboración con otras administraciones. Una inversión con la que Educación busca ampliar plazas, construir nuevos centros y mejorar instalaciones existentes en los municipios que más población han ganado durante las últimas décadas.
Para Poli Suárez, el nuevo curso comienza así con una de las grandes asignaturas pendientes de Canarias convertida en prioridad: más infraestructuras, más plazas y menos años de espera para que el crecimiento del sur tenga detrás unos servicios educativos a su altura.
