El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha abierto un nuevo frente político y judicial al poner públicamente en duda la imparcialidad de la magistrada de la Audiencia Nacional María Tardón, responsable de la investigación sobre la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta los pasados 30 y 31 de julio.
Puente sostuvo en una entrevista en Hora 25, de la Cadena SER, que Tardón «ha dado muestras de que se pueda dudar de su imparcialidad» y recordó su pasado político como concejala del Partido Popular en el Ayuntamiento de Madrid.
El ministro también calificó de «bastante extraño» que la magistrada hubiera pedido al equipo investigador de la Policía Nacional que determinadas conclusiones del informe elaborado sobre los hechos no fueran trasladadas a los mandos policiales. A juicio de Puente, esa decisión refleja «un cierto principio de desconfianza» que le lleva a cuestionar la actuación de la jueza.
Las palabras llegan después de que Tardón declarara competente a la Audiencia Nacional para investigar lo sucedido en Ceuta y abriera una causa por posibles delitos contra la integridad territorial, favorecimiento de la inmigración irregular, homicidios y lesiones.
La magistrada sostiene, a partir del material policial incorporado a la causa, que existen indicios de que la entrada masiva no fue un episodio espontáneo y recoge referencias a una «clara e indudable gestión favorecedora» desde territorio marroquí.
Puente, sin embargo, mantiene la posición del Ejecutivo y asegura que el Gobierno no dispone de pruebas que permitan concluir que detrás de los acontecimientos existiera una operación organizada por el Gobierno de Marruecos.
La polémica ha escalado además después de que el Ejecutivo evitara desmarcarse de las palabras del ministro. La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, defendió este martes a Puente y afirmó que sus declaraciones ponen en valor la importancia de la independencia judicial, sin reprobar sus dudas sobre Tardón.
El choque coloca así en el centro del debate a una magistrada que investiga uno de los episodios más graves de la reciente crisis de Ceuta mientras un miembro del Consejo de Ministros cuestiona públicamente su imparcialida
