El archipiélago canario comenzará a notar desde este martes los efectos de la borrasca Borrasca Regina, que traerá consigo un episodio de inestabilidad marcado por chubascos tormentosos, descenso térmico acusado y un notable empeoramiento del estado del mar.
Según las previsiones de la AEMET, las precipitaciones podrán ser localmente fuertes en distintos puntos de Canarias, sobre todo en vertientes norte, y podrían ir acompañadas de tormenta. Además, se esperan nevadas en las cumbres, especialmente en Tenerife, con una cota situada entre los 1.600 y los 1.800 metros.
El temporal vendrá acompañado de un descenso generalizado de las temperaturas y de un episodio de mar gruesa, con olas que podrían alcanzar hasta los siete metros de altura. A este escenario se sumarán rachas de viento muy fuertes, con rachas máximas de 90 Km/h en Tenerife.
Para el miércoles, la inestabilidad continuará afectando principalmente al norte de las islas, donde persistirá la probabilidad de nuevos chubascos, sin descartar fenómenos tormentosos. La nieve volverá a hacer acto de presencia en cotas similares a las del día anterior.
Aunque se prevé una ligera recuperación de las temperaturas, el viento intenso y el fuerte oleaje —con alturas previstas entre cuatro y cinco metros— seguirán marcando la jornada, manteniendo la situación de riesgo en el litoral del archipiélago.