El Reino Unido vive horas de máxima tensión tras la difusión de las imágenes del denominado caso Henry Nowak, el joven de 18 años asesinado a puñaladas en Southampton el pasado mes de diciembre. Las grabaciones de las cámaras corporales de la Policía muestran cómo la víctima fue esposada durante los primeros instantes de la intervención mientras trataba de explicar a los agentes que había sido apuñalada y necesitaba ayuda urgente.
La publicación del vídeo ha provocado una oleada de indignación social que desembocó en protestas masivas frente a dependencias policiales y enfrentamientos con los antidisturbios. Decenas de manifestantes se concentraron para exigir responsabilidades por la actuación policial, en unos disturbios que se saldaron con varios agentes heridos y numerosas detenciones.
Las imágenes que han sacudido a todo el país
Las grabaciones difundidas esta semana muestran a Henry Nowak asegurando a los agentes que había sido atacado y que no podía respirar. Las escenas se han viralizado en redes sociales y medios de comunicación, provocando una fuerte reacción ciudadana y colocando a la Policía británica en el centro de la controversia nacional.