La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha puesto en valor en Radio MARCA la respuesta de la sociedad tinerfeña tras la histórica visita del papa León XIV, destacando el comportamiento ejemplar de la ciudadanía y el enorme esfuerzo organizativo que permitió el desarrollo de un acontecimiento sin precedentes en la isla.
“Estamos haciendo la digestión de lo extraordinario que fue la visita del Papa León XIV. Quiero poner en valor y reconocer al pueblo tinerfeño. El compromiso y el comportamiento fueron extraordinarios. Requería una planificación y un despliegue humano enormes y todo salió muy bien”, afirmó.
Dávila destacó que el operativo desplegado fue “ejemplar”, con más de 500 efectivos y dispositivos implicados, y subrayó el éxito de la movilidad diseñada para la jornada. Según explicó, más de 58.000 personas utilizaron el tranvía y más de 210.000 se desplazaron en guagua, reduciendo al mínimo el uso del vehículo privado. Además, señaló que las incidencias sanitarias registradas en la explanada del puerto de Santa Cruz fueron mínimas y estuvieron relacionadas principalmente con las altas temperaturas.
La presidenta también quiso resaltar el significado de la visita papal, asegurando que León XIV eligió Canarias por el desafío migratorio al que se enfrenta el Archipiélago. “Creo que Tenerife quedó como un faro de humanidad. Cuando otros dan la espalda, nosotros hemos afrontado la situación casi en solitario. El pueblo canario siempre tiende la mano e integra a las personas”, manifestó.
Entre los momentos más emotivos del viaje pontificio, Dávila destacó la imagen del Papa junto a la Virgen de Candelaria y el Cristo de La Laguna, que calificó de “extraordinaria” y de “una belleza enorme”. Sin embargo, reconoció que las escenas vividas en el centro de acogida de Las Raíces fueron las que más le marcaron por el sufrimiento de quienes llegan a Canarias tras jugarse la vida en la ruta migratoria.
Finalmente, aseguró que el Pontífice quiso centrar su visita “en las personas más que en las instituciones”, dejando un mensaje de esperanza y solidaridad que, a su juicio, sitúa a Tenerife como un referente internacional de acogida y humanidad frente al fenómeno migratorio.