El director general de Salud Pública del Gobierno de Canarias, José Díaz-Flores, ha destacado el trabajo preventivo que se desarrolla en las Islas para controlar la calidad de las aguas de baño y evitar la aparición de enfermedades transmitidas por mosquitos.
Actualmente, más de 200 playas de Canarias están sometidas a vigilancia sanitaria, en coordinación con las entidades locales. La frecuencia de los análisis depende del historial de cada zona. “Si una playa no ha dado problemas durante años, el número de análisis es menor”, explicó Díaz-Flores, quien incidió en que Salud Pública actúa bajo los principios de prevención y precaución.
El Ejecutivo autonómico mantiene además desde 2013 un sistema de vigilancia de mosquitos. En 2017 se detectó un episodio en Fuerteventura que pudo ser controlado. Díaz-Flores subrayó la importancia de evitar la implantación de especies capaces de transmitir enfermedades como el dengue: “Mientras no esté el mosquito transmisor, no se va a transmitir la enfermedad”.
El responsable de Salud Pública también puso el foco en el sobrepeso y la obesidad, que calificó como “problemones del primer mundo”. Díaz-Flores recordó que numerosas patologías están directamente relacionadas con ambos factores y señaló que reducir sus tasas permitiría mejorar la salud de la población y, al mismo tiempo, disminuir el gasto sanitario.
