San Cristóbal de La Laguna cerró por todo lo alto el día grande de las Fiestas del Santísimo Cristo. Miles de personas llenaron durante toda la jornada las calles del casco histórico y la noche puso el broche de oro con unos espectaculares Fuegos del Risco, que volvieron a convertir el cielo lagunero en una explosión de luz, pólvora y emoción.
San Cristóbal de La Laguna volvió a demostrar este 14 de septiembre por qué el día grande del Cristo constituye una de las citas más especiales del calendario de Tenerife. La ciudad vivió una jornada de enorme participación, fervor popular y tradición que terminó de la manera más espectacular: con los Fuegos del Risco iluminando el cielo y poniendo el punto final a un día para el recuerdo.
Desde primera hora de la mañana, el casco histórico presentó una imagen multitudinaria. Los repiques a gloria abrieron una jornada cargada de simbolismo en la que vecinos y visitantes desafiaron las altas temperaturas para acompañar cada uno de los actos programados. La imagen del Cristo regresó desde la Catedral hasta su Real Santuario rodeada de miles de personas, en una de las escenas más esperadas de cada 14 de septiembre.
La celebración volvió además a poner de manifiesto el enorme arraigo histórico que mantiene la festividad. El alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, recordó que la tradición se remonta a 1604 y destacó la importancia que este día tiene para la identidad de los laguneros. El Ayuntamiento realizó también un balance muy positivo de unas fiestas en las que la plaza del Cristo completó su aforo en diferentes momentos de la programación.
La mañana estuvo marcada igualmente por la tradicional procesión cívico-militar y el traslado del Pendón Real desde las Casas Consistoriales hasta la Catedral. El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, participó como representante oficial de la Casa Real, acompañado, entre otras autoridades, por la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila. La procesión de retorno al Santuario se desarrolló con normalidad y sin incidencias.
Pero fue llegada la noche cuando San Cristóbal de La Laguna ofreció una de sus imágenes más impresionantes. Tras los últimos actos religiosos y el recorrido del Cristo por las principales calles del centro, todas las miradas se dirigieron hacia la plaza.
Los Fuegos del Risco volvieron a cumplir con la tradición y pusieron un cierre espectacular a la jornada. Una explosión de luz y pólvora iluminó el cielo lagunero ante una multitud que convirtió el momento en el gran colofón de unas fiestas que volvieron a demostrar su enorme capacidad de convocatoria.
San Cristóbal de La Laguna cerró así su día grande entre emoción, tradición y espectáculo. Una jornada multitudinaria que volvió a colocar al Cristo en el centro de la vida de la ciudad y que dejó algunas de las imágenes más impactantes de estas fiestas.
