Sánchez anuncia que el Rey irá a Ceuta y Melilla “en las próximas semanas” y Marruecos ya agita el fantasma de la “provocación”

Pedro Sánchez ha asegurado este jueves en el Congreso que Felipe VI visitará Ceuta y Melilla “en las próximas semanas”, aunque todavía no existe una fecha concreta para un desplazamiento cargado de simbolismo político y que ya empieza a generar una fuerte reacción al otro lado de la frontera.

El presidente del Gobierno ha dado así un paso más respecto a lo manifestado días atrás, cuando se limitaba a señalar que la visita del jefe del Estado se produciría “cuando se dieran las condiciones adecuadas”. Ahora Sánchez asegura que será cuestión de semanas y presenta el viaje como una demostración del “compromiso absoluto del Estado” con Ceuta y Melilla.

La visita tendría una enorme trascendencia. Felipe VI nunca ha realizado un viaje oficial a las dos ciudades autónomas desde su proclamación como Rey en 2014. La última visita de un jefe del Estado español se remonta a noviembre de 2007, cuando Juan Carlos I y la reina Sofía viajaron a Ceuta y Melilla en medio de una fuerte reacción de Marruecos. Y la historia amenaza con repetirse.

Medios marroquíes y sectores próximos a las tesis territoriales de Rabat han comenzado ya a presentar la futura presencia de Felipe VI en las dos ciudades españolas como una “provocación”. Desde Marruecos se advierte de las posibles consecuencias diplomáticas del viaje e incluso empiezan a aparecer llamamientos a movilizarse contra la visita.

Entre las reacciones más contundentes figura la consideración de que el desplazamiento del monarca español constituiría una “provocación explícita a Marruecos y a los marroquíes”, mientras otros medios del país califican directamente la posibilidad de que Felipe VI viaje a Ceuta y Melilla como una “grave imprudencia” que podría desencadenar una nueva crisis entre Madrid y Rabat.

Todo ello ocurre apenas semanas después de la grave crisis fronteriza de Ceuta y después de nuevas declaraciones desde Marruecos cuestionando la soberanía española sobre Ceuta y Melilla.

Sánchez, sin embargo, ha insistido en el Congreso en que ambas ciudades son españolas y que su soberanía constituye una línea roja para el Estado. La futura presencia de Felipe VI supondría, además, una de las imágenes institucionales más contundentes posibles para respaldar esa afirmación.

El precedente de 2007 demuestra hasta dónde puede llegar la tensión. Entonces, la visita de Juan Carlos I y doña Sofía provocó una airada reacción de Rabat y la retirada temporal del embajador marroquí en Madrid.

Casi veinte años después, España prepara nuevamente una visita del Rey a Ceuta y Melilla mientras desde Marruecos comienza a elevarse el tono. Sánchez dice que será “en las próximas semanas”; Rabat todavía no ha reaccionado oficialmente, pero su entorno mediático ya empieza a hablar de “provocación”.