El presidente del Gobierno advierte de que una escalada en Oriente Próximo puede tener consecuencias “a largo plazo para toda la humanidad”.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reclamado este domingo la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz y la protección de las infraestructuras energéticas en Oriente Medio ante el aumento de la tensión geopolítica en la región.
En su red social, Sánchez ha advertido de que una “mayor escalada” del conflicto podría derivar en una crisis energética global con efectos prolongados, subrayando el impacto que tendría sobre el suministro de petróleo y la estabilidad económica internacional.
El jefe del Ejecutivo español se suma así a los llamamientos internacionales para garantizar la seguridad de uno de los principales corredores energéticos del mundo, por donde transita una parte clave del crudo global.
La advertencia llega en un momento de máxima tensión tras el intercambio de amenazas entre Estados Unidos e Irán, con el estrecho de Ormuz como punto crítico de un posible conflicto con consecuencias económicas inmediatas.
España se posiciona así en favor de la contención y la estabilidad energética, en un escenario que podría traducirse en una nueva subida de los precios del combustible y un impacto directo en economías dependientes como la canaria.
