El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, planteó este miércoles en el Foro Económico Mundial de Davos la necesidad de avanzar hacia la abolición del anonimato en las redes sociales, proponiendo que las cuentas de los usuarios estén vinculadas a una identidad digital europea.
Durante su intervención, Sánchez defendió que esta medida permitiría combatir la desinformación, los discursos de odio y los ataques a la democracia, reforzando la responsabilidad individual en el entorno digital. El jefe del Ejecutivo subrayó que la transformación tecnológica debe ir acompañada de reglas claras y garantías democráticas, especialmente ante el impacto de las plataformas digitales en la opinión pública.
La propuesta ha generado un intenso debate en redes sociales y entre expertos, que alertan sobre sus posibles implicaciones para la privacidad, la libertad de expresión y el derecho al anonimato, uno de los pilares históricos de internet.