Sánchez reitera su 'No a la Guerra' y advierte de las "resacas" económicas y sociales que dejará el conflicto

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha expresado este viernes su “admiración” por la sociedad estadounidense y su respeto a la Presidencia de Estados Unidos, aunque ha reiterado su rechazo a la actual ofensiva militar en Oriente Medio, que ha calificado de “guerra ilegal”.

Durante una rueda de prensa tras la cumbre hispano-portuguesa celebrada en Huelva, el jefe del Ejecutivo aseguró que el conflicto es “un extraordinario error que vamos a pagar”, advirtiendo de que sus consecuencias ya se están notando en la economía global. En este sentido, señaló el encarecimiento del petróleo y del gas, además del impacto humano del conflicto en una región marcada desde hace años por la inestabilidad.

Sánchez también alertó de que la escalada bélica podría provocar nuevos problemas de seguridad y movimientos migratorios, recordando precedentes de crisis en la región.

Tranquilidad ante posibles represalias

Preguntado por posibles represalias de Estados Unidos tras la postura del Gobierno español, Sánchez afirmó que mantiene “absoluta tranquilidad”, defendiendo que la fortaleza económica actual de España permite adoptar medidas para mitigar el impacto.

El presidente recordó los recursos movilizados durante la pandemia de COVID-19 y tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, subrayando que el Ejecutivo es un “gobierno contrastado ante crisis”. Según explicó, el Ejecutivo mantiene contacto con agentes sociales para analizar los efectos del conflicto y estudiar posibles medidas de apoyo a los sectores afectados.

En este contexto, Sánchez quiso trasladar un mensaje a la ciudadanía, asegurando que cualquier impacto en la economía doméstica estará ligado al conflicto internacional, y no a decisiones del Gobierno, al tratarse de una guerra que —según insistió— traerá “muchas resacas” económicas y sociales.