Santa Cruz da un nuevo paso para reabrir la playa de Benijo tras los desprendimientos

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife mantiene su hoja de ruta para recuperar la playa de Benijo, en Anaga, cerrada al público desde julio de 2024 por el riesgo derivado de los desprendimientos registrados en el talud situado junto a las escaleras de acceso.

El alcalde de la capital tinerfeña, José Manuel Bermúdez, ha informado de los últimos avances después de reunirse con representantes de Costas de Canarias para abordar el informe desfavorable emitido por Costas del Estado sobre la actuación prevista.

Durante el encuentro, el director general de Costas del Gobierno de Canarias, Antonio Acosta, confirmó que el Ejecutivo autonómico mantiene su consideración de estas actuaciones como obras de emergencia. Esta calificación permitirá continuar con la tramitación del proyecto sin que sea necesario formalizar inicialmente una concesión administrativa.

Bermúdez ha destacado que la administración municipal lleva tiempo coordinándose con las distintas instituciones para tratar de acelerar el procedimiento. “desde el primer momento hemos trabajado de forma coordinada con las distintas administraciones para encontrar una solución que permitiera agilizar los trámites. Este paso nos acerca al objetivo de poder ejecutar las obras cuanto antes”, señaló.

El alcalde también ha defendido la necesidad de actuar para garantizar la seguridad en este enclave costero y ha reiterado el compromiso del Ayuntamiento con los vecinos de Anaga. “nuestro compromiso con los vecinos de Anaga y con la recuperación de la playa de Benijo sigue siendo firme. Llevamos tiempo trabajando para superar los obstáculos administrativos y hoy damos un paso importante en esa dirección. La seguridad de las personas está por encima de todo, y estas obras resultan fundamentales para conseguir asegurar el talud de esta zona de baño de la costa chicharrera”.

Una actuación pendiente desde 2024

La playa permanece clausurada desde julio de 2024, cuando el Ayuntamiento decidió cerrar de manera cautelar el acceso después de detectar varios desprendimientos de rocas desde el talud situado junto a las escaleras que conectan con la zona de baño.

El riesgo no se limitó al entorno inmediato de la playa, ya que algunas de las piedras desprendidas llegaron a alcanzar la única vía de acceso existente, lo que llevó a mantener las restricciones para evitar posibles accidentes.

El primer teniente de alcalde y concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, ha valorado el pronunciamiento de Costas de Canarias como un avance tanto técnico como administrativo. “el criterio trasladado por Costas de Canarias supone un avance muy importante desde el punto de vista técnico y administrativo. Esta decisión aporta seguridad jurídica al procedimiento y nos permite continuar con la planificación prevista para una actuación que es prioritaria para el Ayuntamiento”.

Tarife ha señalado además que el objetivo municipal pasa ahora por completar los trámites que todavía permanecen pendientes para poder iniciar los trabajos lo antes posible. “Nuestro objetivo es que, una vez completados los procedimientos pendientes, las obras puedan comenzar con la mayor rapidez posible y con todas las garantías técnicas y jurídicas”, explicó.