Santa Cruz se blinda ante posibles inundaciones con una inversión de más de 20 millones

Las obras de recogida de aguas pluviales en la calle Punta de Anaga, en el barrio de Los Alisios, en Santa Cruz de Tenerife, encaran su fase final con la previsión de apertura al tráfico a finales del mes de mayo. Se trata de una actuación considerada estratégica para reforzar la seguridad hidráulica en el suroeste del municipio.

El alcalde, José Manuel Bermúdez, visitó este viernes los trabajos junto a la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, y el concejal de Obras e Infraestructuras, Javier Rivero, donde pudieron comprobar el avanzado estado de ejecución de la obra.

Durante la visita, Bermúdez destacó que “se trata de una obra estratégica que viene a dar respuesta a una demanda histórica de los vecinos y vecinas de esta zona, mejorando de forma significativa la protección frente a lluvias intensas y aportando mayor seguridad a los entornos residenciales”. Además, subrayó que la intervención “refleja el compromiso de las administraciones por anticiparse a los efectos de episodios meteorológicos adversos”.

El alcalde añadió que el proyecto “no solo resuelve un problema estructural que venía afectando a estos barrios desde hace años, sino que también se integra dentro de una estrategia global de ciudad orientada a la adaptación al cambio climático y a la mejora de la resiliencia urbana”.

Por su parte, Dávila señaló que el Cabildo ha destinado más de dos millones de euros a esta actuación, financiada íntegramente por la institución insular. “Desde el Cabildo de Tenerife hemos realizado una inversión de dos millones de euros para dar respuesta a una demanda histórica del barrio de Los Alisios y mejorar la seguridad de más de 3.200 vecinos y vecinas”, afirmó.

La presidenta insular recalcó además que “estamos hablando de la obra de pluviales más importante de los últimos años en Santa Cruz”, y destacó que este tipo de infraestructuras “no eliminan completamente el riesgo, pero sí marcan una diferencia clara a la hora de evitar daños mayores”.

En el plano técnico, Rivero explicó que los trabajos se encuentran en su fase final tras la ejecución del colector interceptor, centrados ahora en el asfaltado de la vía. “Estamos en la fase final de unos trabajos de gran complejidad técnica que permitirán canalizar de forma segura las aguas pluviales y evitar riesgos en los núcleos residenciales”, indicó.

La actuación consiste en la instalación de un colector interceptor en el tramo de la calle Punta de Anaga comprendido entre la calle Simún y su punto más bajo, desde donde las aguas serán derivadas hasta el cauce de Barranco Grande. Asimismo, incluye sistemas de captación de escorrentías procedentes de la carretera TF-28 y una red secundaria para su conexión con el colector principal.

El objetivo principal es proteger frente a inundaciones a los barrios de Los Alisios 1 y Santa María del Mar, zonas especialmente vulnerables durante episodios de lluvias intensas. Con esta intervención, las aguas que descienden desde la TF-28 quedarán canalizadas de forma segura, evitando su llegada a áreas residenciales.

Esta obra completa una serie de actuaciones hidráulicas desarrolladas en el suroeste de la ciudad, junto a intervenciones previas en La Gallega Vieja, Acorán y la avenida de Los Majuelos. En conjunto, forman parte del plan de escorrentías municipal, en el que el Ayuntamiento y el Cabildo han invertido cerca de 20 millones de euros desde 2014 para mejorar la gestión de aguas pluviales en distintos puntos del municipio.