El juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, ha ordenado el ingreso en prisión de seis de los trece tripulantes detenidos en el barco interceptado a unos 535 kilómetros de Canarias con casi diez toneladas de cocaína, el mayor cargamento de esta droga incautado hasta ahora en el mar, un total de diez toneladas de cocaína.
Los encarcelados son cuatro ciudadanos turcos, un húngaro y un serbio. En cambio, los otros siete detenidos, todos de nacionalidad india, han quedado en libertad provisional. Según fuentes jurídicas, existen indicios de que estos tripulantes pudieron ser obligados a cargar la droga bajo amenazas con un arma.
Mientras se investiga si actuaron de forma coaccionada, el magistrado les ha impuesto varias medidas cautelares: deberán presentarse semanalmente en el juzgado más cercano a su lugar de residencia, tienen prohibido salir de España, se les ha retirado el pasaporte y están obligados a facilitar un domicilio en territorio español para recibir notificaciones judiciales.
La causa continúa abierta para esclarecer el grado de implicación de cada uno de los detenidos en esta operación de narcotráfico de dimensiones históricas.