La ministra de Sanidad, Mónica García, respondió este miércoles a las acusaciones realizadas por el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, sobre la gestión del brote de hantavirus y aseguró sentirse “sorprendida” por sus declaraciones, defendiendo que ha mantenido contacto diario con el dirigente autonómico desde el inicio de la crisis.
En declaraciones a La Sexta, García rechazó las afirmaciones de Clavijo, quien había acusado al Gobierno central de actuar con “arrogancia, prepotencia, caciquismo, seguidismo, mentiras y ocultar información vital” durante el operativo relacionado con el buque MV Hondius.
“No voy a entrar a calificarlo”, señaló la ministra antes de asegurar que lleva hablando “diariamente” con el presidente canario desde el martes de la pasada semana para trasladarle toda la información disponible sobre la situación sanitaria.
Según explicó, el Ejecutivo autonómico recibió incluso “un trato especial” al ser informado de manera prioritaria sobre determinadas decisiones, como la necesidad de atracar el barco debido a las condiciones meteorológicas.
La titular de Sanidad sostuvo además que los técnicos del Gobierno de Canarias participaron en todo momento en la toma de decisiones del operativo, aunque aseguró que Clavijo “no estaba en el puesto de mando”.
Durante su intervención, García defendió la actuación desarrollada por las autoridades sanitarias y calificó la evacuación y repatriación del MV Hondius como un “ejemplo de cooperación, de diplomacia y de eficacia”.
La ministra aseguró que el operativo se desarrolló siguiendo criterios “epidemiológicos, de seguridad” y también “humanos”, siempre en coordinación con la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Asimismo, atribuyó el resultado del dispositivo a que las decisiones técnicas se adoptaron al margen de “las polémicas estériles, el ruido y el intento de boicot o de interferencia” que, según afirmó, se produjeron desde el exterior mientras avanzaba la gestión de la emergencia sanitaria.