Sin acuerdo entre médicos y Sanidad: la huelga sigue adelante en Canarias

La huelga de médicos en Canarias continuará después de que la última reunión entre los representantes del colectivo y la Consejería de Sanidad concluyera sin acuerdo. Las negociaciones mantenidas durante el fin de semana no lograron acercar posturas y los facultativos mantienen las movilizaciones previstas, al considerar insuficientes las propuestas planteadas por la Administración autonómica.

Los sindicatos médicos sostienen que el conflicto no se limita a una cuestión salarial, sino que afecta a la sobrecarga asistencial, la falta de profesionales, las condiciones de las guardias y la necesidad de un marco específico que reconozca la singularidad de la profesión médica dentro del sistema sanitario público. Por su parte, la Consejería de Sanidad asegura que mantiene abierta la vía del diálogo y que continuará trabajando para intentar alcanzar un entendimiento que permita poner fin al conflicto.

Durante la jornada de este lunes se desarrollaron concentraciones y actos de protesta en distintos puntos del Archipiélago. Los profesionales denunciaron el deterioro progresivo de la sanidad pública y advirtieron de que la falta de medidas estructurales dificulta tanto la captación como la permanencia de médicos en Canarias.

La huelga llega en un momento especialmente sensible para el Servicio Canario de la Salud, que continúa afrontando importantes listas de espera y una elevada presión asistencial en hospitales y centros de salud. Mientras ambas partes siguen negociando, miles de pacientes permanecen pendientes de consultas, pruebas diagnósticas e intervenciones que podrían verse afectadas por el desarrollo de las movilizaciones.

Lo que reclaman los médicos

Los facultativos exigen mejoras en las condiciones laborales, una revisión del sistema de guardias, mayor reconocimiento profesional, medidas para reducir la sobrecarga asistencial y un compromiso real para afrontar la falta de personal sanitario en Canarias. Los sindicatos aseguran que seguirán negociando, pero advierten de que no renunciarán a sus principales reivindicaciones.