El concejal de Servicios Públicos apela en La Gaceta a la concienciación ciudadana ante un problema que obliga a realizar unas 200 actuaciones diarias.
El concejal de Servicios Públicos de Santa Cruz de Tenerife, Carlos Tarife, ha puesto el foco en la necesidad de concienciación ciudadana como eje para combatir el vertido incontrolado de enseres en la vía pública. En declaraciones a La Gaceta, el edil subraya que, pese a los recursos disponibles, el problema persiste por el escaso uso del sistema habilitado.
El servicio municipal de limpieza, gestionado por Valoriza, realiza unas 200 actuaciones diarias relacionadas con la retirada de muebles y electrodomésticos. Sin embargo, solo el 25% de estas intervenciones se tramitan de forma programada a través del teléfono gratuito, lo que evidencia que la mayoría de los vertidos se producen sin previo aviso.
Desde el área y la empresa concesionaria insisten en la importancia de utilizar los canales oficiales para evitar vertidos fuera de control. En paralelo, el Ayuntamiento refuerza medidas como la vigilancia y la instalación de cámaras, pero insiste: sin la implicación ciudadana, el problema seguirá presente.
Tarife: llama a la concienciación
Gestión: Valoriza
Actuaciones: 200 diarias
Programadas: 25%
Sin aviso: 75%
Medidas: cámaras y vigilancia
Tres de cada cuatro enseres se tiran sin avisar
El dato es claro y explica el problema de fondo: en Santa Cruz, tres de cada cuatro enseres acaban en la calle sin previo aviso, fuera del circuito oficial de recogida. Esto obliga al servicio municipal, gestionado por Valoriza, a realizar alrededor de 200 actuaciones diarias para retirar muebles, electrodomésticos y residuos voluminosos.
Solo una de cada cuatro recogidas se tramita correctamente a través del teléfono habilitado, lo que evidencia un uso limitado del sistema por parte de la ciudadanía. Ante este escenario, el área que dirige Carlos Tarife insiste en la necesidad de concienciación y en el uso de los canales oficiales, mientras refuerza medidas como la vigilancia, la instalación de cámaras y la imposición de sanciones.
El objetivo es claro: reducir el abandono incontrolado y recuperar el orden en la vía pública.