Tenerife gana la carrera de la IA: Juan José Martínez, alma mater de un proyecto que creará más de 500 empleos

Tenerife se prepara para dar un salto estratégico en el ámbito de la innovación tecnológica con la propuesta presentada por Bechtle para desarrollar un centro de supercomputación e inteligencia artificial con vocación internacional. El proyecto contempla una inversión cercana a los 33 millones de euros en cinco años y la creación de un ecosistema especializado que situaría a la isla como referente tecnológico en el sur de Europa.

Uno de los pilares de la iniciativa es la creación del Bechtle HPC & AI Hub – South Europe (B-HAIS), que concentraría desde Tenerife la gestión de proyectos de supercomputación para clientes de España, Portugal, Italia, Grecia y otros países del entorno. La multinacional prevé que este centro se convierta en el único hub de competencia HPC del grupo para el sur de Europa durante toda la vigencia del contrato.

Para el vicepresidente de Bechtle, la elección de Tenerife responde a una estrategia de crecimiento a largo plazo. “Estamos centrados en crecer en España y Tenerife es el único lugar con el espacio y potencial necesario para hacerlo, centrados también en las personas y no solo en los beneficios, vamos a conseguir consolidar un hub tecnológico sin precedentes en el sur de Europa”, afirmó.

La propuesta contempla una estructura operativa distribuida entre dos emplazamientos. Por un lado, la infraestructura crítica se ubicará en el centro de datos D-ALiX del ITER, en Granadilla de Abona. Por otro, la actividad corporativa y de innovación tendrá su sede en Cuevas Blancas, dentro del Parque Científico y Tecnológico de Tenerife (PCTT), donde la empresa ya ha formalizado un acuerdo de implantación.

Desde el punto de vista tecnológico, el proyecto incorpora una plataforma convergente capaz de integrar supercomputación tradicional, inteligencia artificial avanzada y servicios de nube privada bajo una gestión unificada. La infraestructura estará compuesta por servidores de última generación basados en tecnología Dell PowerEdge, con nodos de procesamiento AMD EPYC y aceleradores NVIDIA H200, además de una red de alta velocidad de hasta 400 GbE y un sistema de almacenamiento de más de 6,7 petabytes.

La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, destacó el alcance estratégico de la iniciativa. “Este proyecto no solo nos sitúa en la élite tecnológica, sino que nos permite construir un verdadero ecosistema de inteligencia artificial desde Tenerife para toda Europa. Hablamos de atraer inversión, generar hasta 500 empleos cualificados y ofrecer oportunidades reales a nuestro talento. Es una apuesta estratégica para que nuestra isla no solo consuma tecnología, sino que la lidere, la desarrolle y la exporte”.

El catálogo de servicios del futuro hub estará organizado en torno a cuatro áreas de especialización: inteligencia artificial y ciencia de datos, ingeniería avanzada, producción audiovisual y videojuegos, y ciencia aplicada. Entre las aplicaciones previstas figuran el entrenamiento de modelos de lenguaje bajo normativa europea, simulaciones industriales, desarrollo de gemelos digitales y proyectos vinculados a la astrofísica, la vulcanología y la gestión de riesgos naturales.

El consejero de Innovación, Investigación y Desarrollo, Juan José Martínez, aseguró que la nueva infraestructura permitirá reforzar la posición internacional de la isla. “El nuevo Centro de Supercomputación del Atlántico supone un salto sin precedentes en nuestras capacidades tecnológicas, permitiendo a Tenerife entrar en el Top 500 mundial y consolidarse como hub de innovación en inteligencia artificial y computación avanzada. Esta infraestructura será clave para impulsar sectores estratégicos, atraer proyectos internacionales y generar nuevas oportunidades económicas y de empleo en la isla”.

La generación de empleo constituye otro de los aspectos destacados del proyecto. Bechtle prevé iniciar su actividad con una plantilla de 25 profesionales y alcanzar los 200 trabajadores en el quinto año. Además, se compromete a garantizar un mínimo de 40 empleos altamente cualificados anuales y a que al menos el 70% de los puestos sean ocupados por residentes o personas originarias de Canarias. Todos los contratos serán indefinidos.

Para favorecer la incorporación de talento local, la compañía ha firmado un acuerdo con la consultora Michael Page y prevé implantar el Modelo Dual Alemán de la Universidad DHBW, que permitirá a estudiantes canarios realizar estancias formativas remuneradas en laboratorios especializados en inteligencia artificial en Alemania.

Juan José Martínez defendió que iniciativas de este tipo son fundamentales para diversificar la economía insular. “La diversificación económica pasa sin duda por el desarrollo de proyectos de este calibre, en el que empresas del sector tecnológico buscan talento canario para crear aquí el futuro de las grandes demandas actuales”, señaló.

La inversión prevista se distribuirá entre contratación de personal especializado, desarrollo de infraestructuras, programas de impulso al ecosistema emprendedor y acciones de comercialización internacional. Entre las iniciativas previstas figura también la creación de una futura Cátedra Bechtle-ITER de Supercomputación e Inteligencia Artificial.

El alcalde de Granadilla de Abona, José Domingo Regalado, destacó el impacto que puede tener la iniciativa para el municipio y para el conjunto de la isla. “Granadilla crece con futuro y proyecto sólido, de la mano conjunta con otras administraciones, la instalación de empresas europeas aquí nos permiten ampliar las fronteras de oportunidades para nuestros vecinos”, afirmó.

La propuesta incorpora además un fuerte componente de soberanía tecnológica y seguridad del dato. El sistema operará bajo certificaciones internacionales de seguridad, cumpliendo con el Esquema Nacional de Seguridad, el Reglamento General de Protección de Datos y la futura normativa europea sobre inteligencia artificial. Según la empresa, esta infraestructura permitirá ofrecer una alternativa europea a los grandes proveedores tecnológicos internacionales, con costes de computación estimados al menos un 25% inferiores a los de plataformas equivalentes gracias a las ventajas operativas y energéticas del entorno del ITER.