El Cabildo de Tenerife ha ratificado su estrategia para avanzar hacia un modelo de gestión del agua más resiliente, eficiente y sostenible, con el objetivo de asegurar el futuro del sector primario en la isla.
La propuesta, aprobada en la Comisión Plenaria de Medio Natural y Sector Primario, plantea un enfoque integral que combina distintas fuentes de recursos y no se limita únicamente al uso de agua regenerada.
En concreto, la hoja de ruta apuesta por equilibrar la reutilización, la desalación, la mejora de captaciones y la interconexión de redes, todo ello bajo criterios de sostenibilidad económica y garantía de suministro.
Para desarrollar esta estrategia, el Cabildo, a través de BALTEN (Balsas de Tenerife) y en coordinación con el Consejo Insular de Aguas, está ejecutando un plan inversor destinado a reforzar el sistema público de agua de riego.
Las actuaciones previstas se centran en aumentar los recursos hídricos disponibles para el campo, reducir la dependencia energética y mejorar la adaptación al cambio climático. Entre las principales medidas destacan la creación de nuevas infraestructuras de transporte y distribución de agua regenerada en distintas zonas de la isla, la ampliación de balsas estratégicas y el incremento de la capacidad de desalación donde resulte más eficiente.
Asimismo, se contempla la renovación de redes para evitar pérdidas y la instalación de parques fotovoltaicos en infraestructuras hidráulicas con el fin de reducir costes y emisiones.
El acuerdo también incluye el impulso a la modernización del sistema público de agua, la priorización del uso de recursos regenerados y el refuerzo del trabajo conjunto con el sector primario para consolidar este modelo en la isla.