Tenerife afronta la campaña estival con unas reservas hídricas destinadas al sector agrícola que alcanzan los 3.911.167 metros cúbicos, lo que representa el 77,6% de la capacidad total de las balsas gestionadas por la empresa pública BALTEN, dependiente del Cabildo insular.
Los datos reflejan una situación más favorable que la registrada hace un año. Según destacó el consejero de Sector Primario, Valentín González, la isla dispone actualmente de 362.391 metros cúbicos más que en las mismas fechas de 2025, una circunstancia que permite encarar los meses de mayor demanda con mayores garantías.
A pesar de estos indicadores positivos, el responsable insular hizo un llamamiento a la prudencia y recordó la importancia de mantener hábitos responsables en el consumo de agua. En este sentido, instó a agricultores y usuarios a “no bajar la guardia, mantener medidas de ahorro y aplicar criterios de uso racional y responsable para asegurar la sostenibilidad del suministro durante los meses de mayor calor”.
El reparto de las reservas vuelve a poner de manifiesto las diferencias existentes entre las distintas zonas de la isla. La vertiente norte concentra la mayor parte del agua almacenada, con 2.794.882 metros cúbicos, lo que supone un 81,4% de su capacidad total.
Dentro de esta comarca destacan especialmente las infraestructuras de la Isla Baja, que alcanzan el 91,1% de llenado, y las de Valle de Guerra, con un 90%. El resto de las balsas situadas en el norte mantienen niveles superiores al 65%, consolidando una situación de relativa holgura para el abastecimiento agrícola.
Por su parte, la vertiente sur acumula 1.116.285 metros cúbicos de agua. Desde el Cabildo se valora esta cifra como “muy positiva, si tenemos en cuenta la inoperatividad de la balsa de Valle San Lorenzo, que está siendo objeto de trabajos de reimpermeabilización de su geomembrana y otras obras auxiliares”.
Las obras en esta infraestructura, una de las principales del sistema de almacenamiento del sur de Tenerife, condicionan actualmente la capacidad disponible en la comarca, aunque los niveles registrados permiten afrontar el verano con perspectivas favorables para el sector primario.