El Cabildo de Tenerife ha decidido reducir el nivel del Plan de Emergencias Insular (PEIN) a situación de alerta (nivel 1) desde la madrugada de este 25 de marzo, después de que hayan remitido los episodios más adversos provocados por la borrasca que ha afectado al archipiélago en los últimos días.
La medida llega tras la actualización realizada por el Gobierno de Canarias dentro del Plan Especial por Riesgo de Inundaciones, y marca el inicio de una fase de normalización progresiva, aunque con vigilancia activa ante posibles incidencias.
La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, ha subrayado la importancia de la coordinación entre administraciones y servicios de emergencia durante el temporal, destacando que esta colaboración ha permitido garantizar la seguridad de la población. No obstante, ha insistido en la necesidad de mantener la prudencia mientras continúe la situación de alerta.
El temporal ha dejado cerca de 600 incidencias, especialmente en el norte de la isla, afectando a municipios como La Orotava, Puerto de la Cruz, Los Realejos, Tacoronte y La Matanza. Entre los principales problemas registrados figuran cortes de suministro eléctrico que han afectado a unas 2.500 personas, así como inundaciones puntuales y desprendimientos en diversas carreteras.
En la red viaria, varios puntos continúan afectados. La carretera TF-12 sigue cerrada por la presencia de una gran roca, mientras que en la TF-5 se prevé el corte de un carril para retirar restos vegetales. Otras vías, como la TF-21, mantienen trabajos de limpieza por acumulación de barro y piedras, aunque algunas carreteras ya han sido reabiertas tras ser despejadas.
A pesar de la mejora, se mantienen restricciones como el cierre de la carretera de acceso a Punta de Teno (TF-445), los accesos al Parque Nacional del Teide y la prohibición de tránsito por senderos y zonas recreativas en áreas de medianías y cumbres.
Desde Protección Civil insular se ha señalado que, aunque el nivel de emergencia ha disminuido, se mantienen activos los dispositivos de prevención para actuar con rapidez ante cualquier eventualidad.