La operación retorno de Semana Santa ha dejado una imagen clara en Canarias: puertos y aeropuertos llenos, colas constantes y tensión en los accesos.
Durante toda la jornada del domingo, miles de pasajeros han coincidido en terminales y zonas de embarque, generando esperas, acumulaciones y momentos de saturación, especialmente en los principales aeropuertos del Archipiélago.
El flujo masivo de viajeros, sumado a los desplazamientos interinsulares, ha provocado un escenario de alta presión logística, donde cada llegada y cada salida han estado al límite de capacidad.
A esta situación se han sumado retrasos puntuales, controles y el volumen de equipaje, dibujando una jornada marcada por la paciencia… y la tensión.
La imagen se repite: familias esperando, colas en facturación y embarque, y terminales funcionando a pleno rendimiento en el cierre de una de las semanas con mayor movilidad del año.