Teror ya vive el ambiente de sus días grandes. La bandera de la Fiesta del Pino ondea desde este 1 de septiembre en lo alto de la Basílica, uno de los gestos más tradicionales y simbólicos que anuncian la proximidad de las celebraciones principales.
El acto reunió a numerosos vecinos y visitantes en la Plaza del Pino, donde el izado estuvo acompañado por repique de campanas, papagüevos y música, dando el pistoletazo de salida a una semana especialmente intensa en el municipio.
La programación continuará creciendo durante los próximos días hasta alcanzar las jornadas centrales del 7 y 8 de septiembre, cuando Teror volverá a convertirse en uno de los grandes puntos de encuentro de Gran Canaria.
Antes llegará otro de los momentos más esperados: la Bajada de la Virgen del Pino, acompañada de actos religiosos, culturales y musicales que llenarán las calles del casco histórico.
Con septiembre ya en marcha, Teror entra así en la recta final hacia unas fiestas que cada año congregan a miles de personas y que vuelven a situar al municipio en el centro de la tradición y la devoción popular de Canarias.
