El Ayuntamiento de Santa Lucía de Tirajana, en Gran Canaria, vive una grave sacudida política tras la decisión del alcalde de revocar las delegaciones a tres concejales de Nueva Canarias (NC), formación integrada en el grupo de gobierno municipal.
La medida, adelantada por Televisión Canaria, evidencia la ruptura interna en el pacto y deja en el aire la estabilidad del ejecutivo local. La retirada de competencias a los ediles supone, de facto, su apartamiento de la gestión diaria y abre un escenario de crisis política sin precedentes en el mandato.
Por el momento, el Consistorio no ha ofrecido explicaciones públicas sobre los motivos de la decisión, mientras desde Nueva Canarias se estudia la respuesta política ante lo que consideran un movimiento de máxima gravedad.
El episodio sitúa al gobierno municipal al borde de una reorganización profunda y amenaza con derivar en una ruptura definitiva del pacto.