Trabajo ultima una reforma del registro horario que obligará a digitalizar el control de la jornada laboral para acabar con las horas extra sin pagar

El Ministerio de Trabajo y Economía Social prevé culminar antes del verano la reforma del sistema de registro horario que regulará el control de la jornada laboral en las empresas españolas. Así lo anunció este martes el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, quien aseguró que el Ejecutivo está ultimando los aspectos técnicos del texto para garantizar su seguridad jurídica antes de elevarlo al Consejo de Ministros.

La nueva regulación busca reforzar la lucha contra las horas extraordinarias no pagadas y los excesos de jornada, una problemática que el departamento dirigido por Yolanda Díaz considera prioritaria por su impacto en los derechos laborales y en la conciliación de la vida personal y profesional.

Durante la presentación de los últimos datos de empleo y afiliación a la Seguridad Social, Pérez Rey defendió que la reforma responde a una necesidad de modernización de los mecanismos de control existentes. “Es una norma de sentido común”, afirmó, al considerar que muchos sistemas utilizados actualmente por las empresas han quedado obsoletos y no ofrecen garantías suficientes sobre el cumplimiento efectivo de los horarios de trabajo.

Uno de los principales cambios será la obligatoriedad de utilizar herramientas digitales para registrar la jornada. La futura normativa eliminará los sistemas basados en documentos físicos o registros manuales y exigirá plataformas capaces de contabilizar de forma precisa y automatizada el tiempo trabajado.

Además, los nuevos sistemas deberán permitir la verificación inmediata de los datos tanto por parte de los empleados como de los organismos encargados de la vigilancia laboral. El objetivo es evitar manipulaciones y facilitar las labores de control de la Inspección de Trabajo.

Según explicó el secretario de Estado, la reforma no crea una nueva obligación para las empresas, ya que el registro horario ya existe en la legislación vigente, sino que pretende convertirlo en una herramienta eficaz para garantizar el cumplimiento de la normativa laboral.

La Inspección de Trabajo dispondrá de nuevas capacidades de supervisión mediante sistemas de acceso remoto a los registros digitales de las compañías, una medida con la que el Gobierno pretende reforzar la detección de posibles irregularidades.

El Ministerio justifica esta iniciativa en los datos sobre horas extraordinarias no remuneradas. Según las estimaciones que maneja el departamento, cada semana se realizan en España más de 2,8 millones de horas extra sin compensación económica, una situación que afecta tanto a los trabajadores como a la recaudación de cotizaciones sociales.

La futura regulación establece que serán los propios empleados quienes registren directamente sus horarios de entrada y salida, incluyendo cualquier modalidad de jornada, desde los horarios ordinarios hasta las horas extraordinarias, las distribuciones flexibles o las horas complementarias de los contratos a tiempo parcial.

Otro de los aspectos centrales de la reforma será la protección de la información registrada. Las empresas no podrán modificar los fichajes realizados sin contar con el consentimiento expreso, libre y por escrito del trabajador afectado.

Asimismo, cada empleado tendrá acceso permanente a su historial de registros desde cualquier dispositivo, mientras que los representantes sindicales dispondrán de mecanismos de consulta para supervisar el cumplimiento de los límites legales de jornada y los periodos mínimos de descanso.