El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado que su Administración movilizará ayuda de emergencia para Venezuela tras el devastador terremoto que ha dejado miles de víctimas y una crisis humanitaria de enormes dimensiones. “Estaremos allí para nuestros nuevos y grandes amigos”, afirmó el mandatario al confirmar el respaldo estadounidense a las labores de asistencia y reconstrucción.
Sin embargo, el mensaje quedó rápidamente eclipsado por otra declaración realizada durante su comparecencia. Trump aseguró que, “aparte de eso, es un país feliz de nuevo” y añadió que “bailan en las calles”, unas palabras que numerosos usuarios, periodistas y analistas calificaron de desafortunadas al producirse mientras el país afronta una de las mayores tragedias de su historia reciente.
Las reacciones no tardaron en multiplicarse en las redes sociales, donde miles de mensajes consideraron que el comentario estaba completamente fuera de lugar por minimizar el drama que viven las familias afectadas por el terremoto. La polémica se suma a otras ocasiones en las que Trump ha utilizado esa expresión para referirse a la situación económica venezolana, una afirmación que ya había sido cuestionada por diversos medios y expertos.
Mientras tanto, continúan llegando equipos internacionales de rescate y ayuda humanitaria al país, donde las autoridades mantienen abiertas las operaciones para localizar supervivientes entre los escombros y asistir a decenas de miles de damnificados. La asistencia anunciada por Estados Unidos se incorpora al dispositivo internacional desplegado en apoyo de Venezuela, aunque el foco político y mediático ha terminado desplazándose hacia unas declaraciones que han generado una fuerte controversia.