El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado un acuerdo con Venezuela que ha calificado de «histórico» y que permitirá a empresas estadounidenses asumir una posición mayoritaria en la explotación de una parte de las reservas petroleras del país sudamericano.
Según Trump, el convenio supondrá el acceso a más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas y permitirá más que duplicar las reservas petroleras de Estados Unidos. El mandatario también asegura que el aumento del suministro contribuirá a reducir a largo plazo los precios de la gasolina para los consumidores estadounidenses.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó el acuerdo y señaló que permitirá impulsar la producción de crudo mediante una mayor participación de operadores privados. El pacto contempla el desarrollo de 17 campos estratégicos y una inversión superior a los 100.000 millones de dólares para recuperar y modernizar infraestructuras vinculadas a la industria petrolera.
Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha cifrado en unos 100.000 millones de dólares la inversión privada prevista y considera que el acuerdo contribuirá a la reconstrucción de la economía venezolana y a la creación de empleo.
Mayor apertura al capital extranjero
El acuerdo supone un nuevo paso en el acercamiento entre Washington y Caracas, iniciado después de la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en enero de 2026. Desde entonces, ambos países han avanzado en la normalización de sus relaciones y Estados Unidos ha comenzado a flexibilizar algunas de las sanciones sobre el sector petrolero venezolano.
En los últimos meses, Washington ha autorizado determinadas operaciones relacionadas con el crudo y el gas venezolanos y ha ampliado las licencias para compañías como Chevron, BP, Eni, Repsol y Shell, entre otras.
Venezuela, que posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, cuenta con unos 303.806 millones de barriles, según los datos aportados por su Ministerio de Hidrocarburos. La cantidad incluida en el nuevo acuerdo representa aproximadamente una quinta parte de esas reservas.
Rodríguez sostiene además que las nuevas operaciones permitirán generar más de 209.000 millones de dólares en tributos para el Estado venezolano. El Gobierno también asegura que la producción actual ronda los 1,23 millones de barriles diarios, lejos de los 3,1 millones registrados en 1998, antes de la llegada del chavismo al poder.
La reforma de la legislación petrolera venezolana ha facilitado además la entrada de capital privado y extranjero, con nuevos acuerdos destinados a recuperar la producción y las infraestructuras del sector.
