Trump cuestiona el sistema electoral de Estados Unidos y acusa a China de interferencias antes de las legislativas

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a poner en duda la seguridad del sistema electoral estadounidense durante un mensaje a la nación desde la Casa Blanca, en el que acusó a China de haber interferido en los procesos electorales desde 2020. Sus declaraciones se producen a pocos meses de las elecciones de medio mandato, en las que estará en juego el control del Congreso.

Trump aprovechó su intervención para reclamar al Senado la aprobación de la reforma electoral impulsada por su Administración, conocida como ‘Save America’, antes de los comicios legislativos del 3 de noviembre. La iniciativa plantea aumentar los requisitos para participar en elecciones federales mediante la exigencia de pruebas de ciudadanía y documentos de identidad con fotografía.

El presidente defendió que estas medidas buscan reforzar la confianza en las elecciones y aseguró que su intención «no es debilitar la confianza en las elecciones» sino corregir sus «vulnerabilidades». Sin embargo, los demócratas sostienen que los nuevos requisitos podrían dificultar el acceso al voto de colectivos con mayores obstáculos para obtener esa documentación.

Durante el discurso, Trump afirmó disponer de documentos que, según él, demostrarían «la mayor vulneración de datos electorales de la historia», que habría permitido a China «obtener de manera ilícita» información de 220 millones de votantes estadounidenses. El mandatario aseguró que Pekín trató de impedir su victoria en las elecciones de 2020 y acusó a los servicios de inteligencia de haberle ocultado esa información durante su primer mandato.

No obstante, los documentos difundidos por la Casa Blanca no aportan pruebas de que los comicios de 2020 fueran manipulados ni de que el resultado electoral hubiera sido alterado.

«No hay ningún país del tercer mundo que tenga unas elecciones como las que tenemos nosotros», afirmó Trump durante su comparecencia, en la que volvió a cuestionar el funcionamiento del sistema electoral del país. El republicano nunca ha reconocido su derrota frente a Joe Biden en las elecciones presidenciales de 2020.

La intervención generó una respuesta inmediata de la exvicepresidenta Kamala Harris, quien advirtió antes del discurso que Trump utilizaría su aparición pública para difundir «mentiras y teorías conspirativas». «Aquí está lo que necesitas saber: las elecciones de 2020 no fueron robadas. Nosotros ganamos y él perdió», afirmó Harris.

Tras los comicios de 2020, Trump denunció un supuesto fraude electoral sin aportar pruebas, unas acusaciones que fueron rechazadas por los tribunales. Posteriormente, miles de sus seguidores asaltaron el Capitolio el 6 de enero de 2021 en un intento fallido de impedir la certificación de la victoria de Biden.

El expresidente fue imputado posteriormente por su papel en los intentos de revertir los resultados electorales y por su presunta responsabilidad en el ataque al Capitolio, aunque los cargos fueron retirados después de que ganara las elecciones de 2024.

Algunas cadenas de televisión estadounidenses, como ABC, CNN y NBC, decidieron no emitir en directo el discurso de Trump ante la posibilidad de que sus declaraciones contribuyeran a difundir dudas sobre la integridad del sistema electoral.