Escalada total en el pulso entre Washington y Teherán. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este jueves un ultimátum directo a Irán: 48 horas para cerrar un acuerdo o enfrentarse a consecuencias “devastadoras”. En una comparecencia solemne, el mandatario advirtió de que el régimen iraní podría verse abocado a “un infierno” si no cede en las negociaciones, en un mensaje que eleva al máximo la tensión internacional.
El aviso llega en un contexto de creciente inestabilidad en la región, con movimientos militares y presión diplomática sobre la mesa. Desde Teherán, la respuesta no se ha hecho esperar en ocasiones anteriores, rechazando cualquier imposición y defendiendo su soberanía.
El mundo mira ahora al reloj. Las próximas horas marcarán si se abre una vía de diálogo o si el conflicto entra en una fase aún más peligrosa, con implicaciones globales en seguridad y mercados energéticos.